sábado, 16 de febrero de 2013

Ases sobre reactores


Durante la S.G.M. la Luftwaffe fue la primera fuerza aérea en utilizar en combate aviones a reacción: el Me 163, Arado o, el mejor, el Me 262. Lamentablemente para ellos, los errores de Goering y Hitler que deseaban que fuesen utilizados como bombarderos en vez de, para lo que estaban cualificados, cazas.

Pese a ello, Adolf Galland, entonces comandante de la caza alemana consiguió que, por lo menos, una parte de los modernos aparatos fuesen a unidades de caza, pero su escaso número le hizo plantearse una idea: juntar a los mejores “cazadores” en una sola unidad: la Jv44.Así hombres como Barkhorn, Steinhoff, Krupinski o Lutzow formaron en las filas de esta unidad,  que fue conocido como “el escuadrón de los ases” y como diría Galland, “la cruz de hierro era nuestra insignia” por la cantidad de condecoraciones que acumulaban los miembros de la unidad.

Desgraciadamente era el final de la guerra, solo empezó a combatir el 31 de marzo de 1945, desde Munich y, posteriormente, Salzburgo,. Pese a ello, en solo un mes de combate la unidad consiguió cerca de 50 victorias con escasa pérdidas, aunque por culpa de cierta debilidad en los motores del Me 262, hubo algunos accidentes, así como derribos por la caza aliada que merodeaba el aeródromo de donde despegaban, pues en ese momento el avión quedaba indefenso por lo que debía ser protegido el despegue por cazas a hélice.

El Me 262 era un avión birreactor, con motores Jumo 004B no muy fiables, la parte más débil del aparato, con una velocidad de combate, a 6.000 metros de altura, de 870 kilómetros hora, cuatro cañones MK108 de 30mm y 24 cohetes aire-aire R4M en  soportes bajo el ala o  500 kilogramos de bombas bajo el morro. Pero el problema der sus motores, que solo tenían 10 horas de utilidad por cada 24 de mantenimiento, nunca fue solventado.

El Me262 también actuó como bombardero, pero en esta faceta demostró numerosas carencias, amén de los problemas de entrenamiento de los pilotos que era mas compleja que para la caza, sin olvidar el costo en combustible para elñ entrenamiento, en  un momento en que Alemania sufría severos recortes. De todas formas tuvo algunos éxitos volando en el Kampfgeschwade 51 , IX Fliegerkorps  mandado por el general Peltz.

También voló en alguna otra unidad de caza, como  el III/Jg7 donde también alcanzó éxitos en su lucha contra los bombarderos y cazas aliados. Pero parafraseando al propio Galland, fueron demasiados pocos y fue demasiado tarde para que el moderno avión pudiese inclinar la balanza ya decidida hacia el lado aliado. Pese a ello la JV44 demostró que un puñado de grandes pilotos podía conseguir grandes éxitos contra un enemigo superior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario